Moldeando la figura de Barack Obama: los bulos que destacaron durante su campaña
La era actual es definida con el término de posmodernidad, hace referencia a un movimiento cultural del siglo XXI que tiene como características la desigualdad, la crítica del racionalismo, la búsqueda del bienestar propio, conocido como el hedonismo; el eclecticismo, que se entiende como el intento de reunir valores e ideas diversas sin un posicionamiento estable; la carencia de ideología y compromiso social; y por estar formada por una sociedad que exige una renovación continua y que cualquier forma de expresión le es válida. En la posmodernidad hay también una visión pesimista sobre que las cosas vayan a mejor. El sociólogo francés Gilles Lipovetsky habla en su obra La era del vacío del individuo actual como aquel que busca un conocimiento de su mundo interior con el objetivo de la realización personal. Lo que permite una adaptación al aislamiento social y una radicalización del abandono de la esfera pública. Para el ser humano prestar atención a lo que pasa a su alrededor se torna como una tarea prescindible y se centra en las emociones que le transmiten las informaciones por encima de en su contenido.
La era de la posverdad
“Nunca
lo que los humanos hemos creído ha tenido por qué coincidir con la verdad. No
hay un vínculo necesario entre la verdad y lo que creemos”, asegura Remedios
Zafra en su capítulo de la obra Algoritmos, y añade, “muchas personas optan por
lo emocional como un lenguaje más asequible y horizontal, tanto para quien
evita el esfuerzo que supone la verdad, como para quien se siente frustrado,
desencantado o se sabe falto de libertad”. Introducimos con estas afirmaciones
el término de la posverdad en la que las creencias de la propia audiencia
determina la veracidad y visualización de determinadas noticias. Muchas de
ellas acaban por desmontarse y definirse como bulos: noticias falsas que por lo
general se divulgan con el objetivo de perjudicar a alguien. En esta ocasión se
analiza el caso de Barack Obama. El 44º presidente de los Estados Unidos, a lo
largo de sus cuatro años de mandato, sufrió una serie de afirmaciones a raíz de
las cuales se trató de definir su figura. Uno de estos bulos se centró en uno
de los rasgos que más caracterizó su imagen y es que se trató del primer
presidente negro de los EEUU. Su familia procede de Kenia, es hijo de una madre
blanca estadounidense y un padre negro keniata y, pese a que Barack había
nacido en Honolulu, Hawái, no faltaron los intentos por implantar en la
población la idea de que, el por aquel entonces candidato a la presidencia, no
era un ciudadano del país. La teoría conspirativa no hubiera tenido tanto
reconocimiento mediático si no hubiese sido porque una figura tan emblemática
como la de Donald Trump apoyase la idea y tratara de cuestionar la legitimidad
de Obama. Durante cinco años de intervenciones públicas el magnate se negó a
reconocer el verdadero país de origen de su oponente. La propia Hillary Clinton
mostró su rechazo a este bulo tachándolo en sus redes sociales como una “teoría
conspirativa racista con el objetivo de minimizar al primer presidente afroestadounidense”.
El
movimiento comenzó en 2008 cuando se apodó como los birthers al colectivo que
dudaba de la procedencia de Obama. En 2011 fue él mismo quien hizo público su
certificado de nacimiento, ante el incremento de la presión mediática, el cual
Trump no tardó en tachar de falso a través de sus redes sociales basándose en
una de sus fuentes que definió como “extremadamente creíble”. El asunto
concluyó en las elecciones de 2016 entre Hillary Clinton y Donald Trump donde
este último emitió un comunicado en el que expresaba que sí creía que el 44º
presidente de los Estados Unidos era estadounidense. Pese a que se cesaron, por
esa parte, los comentarios sobre su procedencia se aprecia el impacto que ha
tenido este bulo en la sociedad cuando el pasado mes de abril se publicaban
fotos de sus supuesto pasaporte en el que se apreciaba Kenia como lugar de
nacimiento. Hace apenas dos semanas se volvió a demostrar que se trataba de un
bulo y que el documento pertenecía al padre del expresidente que, ya se
conocía, sí procedía del país africano.
Barack Obama junto a su abuela paterna en Kenia
En
cuanto a su forma de hacer política el exlíder del Partido Demócrata fue
definido como socialista y comunista. Sin embargo, si se analizan las acciones
durante su mandato se pueden demostrar estas afirmaciones como bulos. Por una
parte se argumenta que pidió un aumento de impuestos a los hogares que ganan
más de 250 mil dólares, pero también pidió recortes en los impuestos superiores
a los que pedía su oponente republicano John McCain, de hecho, una encuesta de
la NBC mostró que los votantes vieron a Obama como el reductor de los
impuestos. Esto se contradecía con los mensajes que mayor peso tenían durante
la campaña y la presidencia de Barack. El Wall Street Journal llegó a afirmar
en octubre de 2008 que Barack Obama reduciría los impuestos para no menos del
95 % de las “familias trabajadoras”. En este grupo de “clase media”, el
expresidente añadió a periodistas de publicaciones nacionales y economistas
destacados, entre otros grupos, muchos de ellos con sueldos de seis cifras.
Obama se mostró tajante en muchos de sus discursos asegurando su creencia en la necesidad de desarrollar una economía de mercado para impulsar el crecimiento, la innovación y la competitividad del país. “La gente me llama socialista pero debería conocer a uno de verdad”, aseguró. Como los hechos hablan más claros que las palabras podemos destacar que entre sus acciones durante su mandato los impuestos solo crecieron en un 0,7 %. En 2011 durante la crisis del techo el mandatario propuso un plan que preveía severos recortes en la seguridad social y en el Departamento de Salud y Servicios, aunque estos no se llegaron a llevar a cabo.
El
nuevo gasto público terminó siendo modesto. Mientras el gobierno federal sumaba
algo más de 700 mil millones, los distintos estados y las administraciones
locales recortaron una cifra superior a los 450 mil millones. Por lo tanto, el
incremento neto del gasto anual no alcanzó apenas los 100 mil millones en una
economía cuyo PIB supera los 14 billones. El por aquel entonces presidente se
alineó con el segundo grupo de conservadores y formó la Comisión
Bowles-Simpson. Este órgano, compuesto en gran parte por defensores de la
ortodoxia fiscal, recomendó realizar profundos recortes presupuestarios,
reducir el gasto público en todas las áreas, incluyendo la seguridad social, y
aumentar mínimamente los impuestos. En suma, estas decisiones y acciones son
indicadores de la idea que mantuvo Obama de continuar trabajando en una
economía con la mínima intervención del Estado, una característica fundamental
que se aleja del sistema político comunista. Así, no se le podría tratar de
adjudicar al ejecutivo esta forma de ejercer la política durante sus ocho años
de mandato.
Los
ejemplos de bulos que se han planteado supusieron una polarización de la
opinión pública. Destaca la creación de un movimiento con su propio nombre como
fue el caso de los birthers, una clara muestra del poder que tiene la
propagación de noticias falsas, capaces de orientar a las masas para dañar de
forma casi permanente la imagen de una persona. En los casos analizados el
Partido Republicano, en ocasiones liderado por la polémica imagen de Donald
Trump, ha sido el encargado de enviar mensajes a la sociedad para dibujar la
figura de Barack Obama de forma que no sea aceptada entre una ciudadanía
marcada históricamente por sus problemas con el racismo y la esclavitud y por
la aceptación de un modelo económico, como es el capitalista, que considera que
cualquier intervención del Estado, por mínima que sea, atenta contra las
libertades de las personas y debe ser tachado por un enemigo que la Guerra Fría
no logró dejar atrás como es el comunismo. Por su parte, el afectado por estos
bulos, Barack Obama, ya declaraba en un congreso en Bogotá de 2019 que
considera estas herramientas como una de las más peligrosas de internet e
instaba al buen uso de la información en un mundo que puede presumir de contar
con infinidad de datos contrastables.
1373 palabras
Irene Mederos
Barack Obama, la economía y el progresismo estadounidense. Kuttner R. (2011). Nueva Sociedad https://nuso.org/articulo/barack-obama/
El comercio. (2015). Obama en África: El árbol genealógico keniano del presidente. El Comercio Perú. https://elcomercio.pe/mundo/actualidad/obama-africa/
El pasaporte que supuestamente “prueba” que Barack Obama nació en Kenia es de su padre. (2023). Factual. https://factual.afp.com/doc.afp.com.33DF3HG
¿Es Obama un socialista? (s. f.). IETD. https://ietd.org.mx/es-obama-un-socialista/
Lipovetsky G. (2006). La era del vacío. ANAGRAMA.
Política Exterior. (2020). Obama y la reforma de la política tributaria | Política Exterior. https://www.politicaexterior.com/articulo/obama/
Pineda Salido L. (2011). La crisis financiera de los Estados Unidos y la respuesta regulatoria internacional. Revista Aequitas, Volumen 1, pp. 129-214
Sabariego J., Jobim Do Amaral A., Baldissera E. (2020). Algoritmos. Tirant lo Blanch.
Semana. (2022, 29 agosto). ¿Quién dijo primero que Obama nació en Kenia y no en Estados Unidos? Semana.com Últimas Noticias de Colombia y el Mundo. https://www.semana.com/quien-empezo-la-mentira-de-barack-obama/
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